Solo respira. Meditación y Embarazo

Autor Lunes, noviembre 14, 2016 0 Permalink 0

Meditación-embarazo-silencio

“Practiquen la meditación. Es algo fundamental. Una vez que se la disfruta, ya no se la puede abandonar, y los beneficios son inmediatos.”

 Dalai Lama

Todas las madres lo sabemos. Si hay algún periodo en nuestra vida en el que conectamos con mayor profundidad y amor con nuestro cuerpo es durante el embarazo.   Lo sentimos cambiar. Lo vemos crecer, ensancharse. Notamos nuestro hijo moverse, hipar, descansar, sobresaltarse, relajarse. Percibimos el cuerpo con una claridad inusitada. Como si de pronto tuviéramos estrellas dentro.

Es el tiempo por excelencia para hacer silencio en nuestro alrededor y dentro de nosotras. El tiempo de estar a gusto con tu cuerpo, tener tu mente tranquila y sentir  paz en el corazón. Hablo de meditación.

Meditar no es dejar la mente en blanco, ni repetir palabras extrañas, ni sentarse en posición de loto, ni estar una hora con los ojos cerrados, ni vestir ropas blancas.

Meditar es estar aquí y ahora, en el silencio de tu alma, en la tranquilidad de tu habitación silenciosa, en medio de la naturaleza. Nos asusta hablar de alma. Lo sé, lo asociamos a tradiciones religiosas. Sin embargo  el alma es nuestra parte trascendente, espiritual,  más allá de credos  o religiones.

Meditar es observarnos sin juzgarnos por lo que sentimos en nuestro interior. Es centrarnos en la respiración y dejar que los pensamientos lleguen y se marchen. Volver a ser conscientes de inspirar, expirar y sentir la vida, la gratitud de estar vivos.

Mirar este vídeo, (  https://www.youtube.com/watch?v=ZDvymGWVy9o  ) en él se muestra a los niños como meditar, como controlar las emociones  mediante la respiración. Es una maravilla, sencillo y práctico. Os encantará.

 

¿Cómo meditar?

Poner un tiempo. Cinco, diez minutos e incluso tres minutos para comenzar. Sentarse en un lugar cómodo y tranquilo, sin ruidos. La espalda recta, el cuerpo relajado.  Cerrar los ojos y observar vuestra respiración.  Poner atención en cada inspiración y en cada exhalación. Nada más, nada menos.

No hay éxito ni fracaso. No es medible en términos de rendimiento o eficacia. No hay nada que hacer, nada que esperar, solo estar contigo a solas. Sentir el latido de la vida, la tuya, la de tu hijo o tu hija con doble intensidad.

Por experiencia puedo decirte que al principio no es fácil quedarse en silencio con una misma. La aventura interior asusta. Después engancha. Como todos los comienzos, todas las disciplinas, todas las artes, llevan su tiempo.

¿Por qué meditar? Os dejo enlaces a artículos científicos que hablan de los innumerables beneficios de esta práctica ancestral. Un estudio publicado en Journal of Obstetric, Gynecologic, & Neonatal Nursing  encontró que las mujeres que realizaron yoga y meditación lograron reducir sus niveles de ansiedad y estrés en el parto.

En líneas generales sabemos que ayuda en procesos de tristeza y ansiedad, mejora el sistema inmunológico, reduce la tensión arterial alta, mejora el auto control, ayuda en la gestión de emociones, favorece la introspección, mejora la función cerebral y un largo etc.  Resulta asombroso que algo tan sencillo, tan fácil, tan económico sea tan beneficioso para todos.

http://www.healthline.com/health/pregnancy/meditation-benefits#3

https://elartedevivires.org/2013/09/11/20-razones-cientificas-para-empezar-a-meditar-hoy/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4160533/

Os animo a probarlo, aunque sea por curiosidad, si perseveráis os asombrareis del cambio tan imperceptible y tan profundo que experimentareis. Cambios que se producen  con solo unos minutos de silencio al día. Adelante.

Os dejo un extenso texto del maestro zen  Thich Nhat Hanh. Os gustará.

“Estar vivo es un milagro… la meditación sentada es una forma de celebrar la vida…”

La meditación sentada es para nosotros un modo de volver al hogar y darnos a nosotros mismos cuidado y atención plena. Cada vez que nos sentamos, ya sea en el salón, al pie de un árbol, o sobre un cojín podemos radiar tranquilidad como el Buda sentado en un altar. Dirigimos nuestra atención plena a lo que está dentro y a lo que nos rodea. Dejamos que nuestra mente se haga espaciosa y nuestro corazón amable y suave. Sólo con unos pocos minutos sentados de esta forma, podemos restablecernos completamente. Cuando nos sentamos en paz, respirando y sonriendo con consciencia, tenemos soberanía sobre nosotros mismos.

Creatividad y embarazo. Body painting, belly art.

Autor Miércoles, octubre 28, 2015 0 Permalink 0

Creatividad y embarazo. Body painting, belly art.

El embarazo es tiempo de creatividad y reflexión, lo sabemos todas las madres. A raíz de las mariposas que María Carey dibujó en su barriga gestante, desplegó la moda de pintarse el vientre con bellas creaciones. Conocido como body painting o belly art, esta tendencia está arrasando entre las futuras madres. Una forma de innovar, crear nuevos espacios juntos donde el centro de todo seas tú y el bebé.

Y es que los humanos somos creativos por naturaleza. Creatividad es sinónimo de descubrir e inventar. Nos permite expresarnos, relacionarnos, evolucionar y un largo etc.

“La creatividad no se produce dentro de la cabeza de las personas, sino en la interacción entre los pensamientos de una persona y un contexto sociocultural Mihály Csíkszentmihályi

Lo bueno de ello es que esta actividad creativa puede ser un momento entrañable a nivel familiar. Dejar que tu pareja con sus manos temblorosas, ilusionadas, tiernamente poderosas, fuertes, coloree el envoltorio vivo de ese ser que crece dentro es enternecedor.

Incluso los garabatos tiernos y decididos de tus hijos sobre la barriga donde crece el hermanito es una sensación doblemente intensa como madre. El día que sean adultos y contemplen esas fotos seguro que se emocionarán.

El filósofo José Antonio Marina afirma que crear es inventar posibilidades. Cierto. Hoy sabemos que entre los rasgos comunes que comparten las personas creativas están: cierta tendencia al riesgo, inconformismo, independencia de juicio y tolerancia a la ambigüedad. Rasgos que comparten todas las madres. ¿Estáis de acuerdo?

Los creativos suelen ser trabajadores y constantes. Poseen una alta motivación intrínseca o interna, un auténtico motor imparable, como el viento de una cometa. De nuevo,  rasgos que comparten todas las madres.

Body painting, un gesto divertido, osado, inteligentemente pueril, sin otro objetivo que celebrar la vida, disfrutar el instante y provocar más de una sonrisa. ¿Se puede pedir algo más? Incluso en momentos de desánimo puede ser un recurso saludable, ameno y relajante.

«Cuando una persona está ocupada en una actividad que capta y retiene su atención sin esfuerzo, su cerebro se “tranquiliza” en el sentido que produce una disminución de la excitación cortical.» Csikszentmihalyi (2003).

Hace años no se conocía esta técnica, este entretenimiento. No hacía falta. Nuestras madres y abuelas eran personas muy creativas. Creaban patucos, rebequitas, vestiditos, gorritos, colchas, manoplas  y un sinfín de cositas en ese tiempo de espera. Solo necesitaban agujas, constancia y esa especial motivación de hacer algo con sus manos. Los temas son tan diversos como la vida. Naturaleza, animales, dibujos infantiles, frases, nombres, símbolos y todo un abanico de posibilidades.

El doctor y profesor de psicología, Mihály Csíkszentmihályi , experto en creatividad, felicidad, bienestar subjetivo y diversión, ha escrito sobre ello. “La creatividad es el resultado de la interacción de un sistema compuesto por tres elementos: una cultura que contiene reglas simbólicas, una persona que aporta novedad al campo simbólico, y un ámbito de expertos que reconocen y validan la innovación. Los tres subsistemas son necesarios para que tenga lugar una idea, producto o descubrimiento creativo.”

“Si aprendemos a ser creativos en el campo de lo cotidiano puede que no cambiemos el modo en que las generaciones futuras vean el mundo, pero cambiaremos la forma en que lo experimentamos (Csikszentmihalyi, 1996)”.

Anímate, tienes un lienzo viviente en espera de ser pintado. Disfruta, relájate y hazlo eterno. Una fotografía que vale la pena crear.

 

http://lamenteesmaravillosa.com/mihaly-csikszentmihalyi-entre-creatividad-investigaciones-y-flow/

http://revistas.ucm.es/index.php/ARIS/article/view/ARIS0505110063A/5808

 

Preocupaciones inútiles en el embarazo. Hacer frente a la Normalidad.

Autor Jueves, septiembre 17, 2015 1 Permalink 0

 Preocupaciones-embarazo

“Cinco minutos son suficientes para vivir una vida entera, así de relativo es el tiempo”  

Mario Benedetti.

 

Preocupaciones en el embarazo. Hoy voy a hablaros de esas preocupaciones que tuve y pude haber evitado durante mi embarazo.  Charlando con otras madres me he dado cuenta de que todas hemos vivido sentimientos parecidos, inquietudes semejantes con la misma intranquilidad de fondo.

  • Actividad reorganizadora exaltada. Creo que nunca he tenido la casa tan ordenada como en el embarazo de mi primer hijo.  Ahora sonrío. Como si para recibir al bebé todo tuviera que estar perfecto. Su habitación completa, los armarios ocupados, sus cosas en orden. Todo ello sin contar las limpiezas generales, la nueva mano de pintura innecesaria,  cambiar las cosas de sitio y acomodar el espacio para una criatura  que pasa los días durmiendo.
  • Dar excesiva importancia a la opinión de los demás. Cientos de consejos cayeron sobre mí como una losa, logrando que me asustara más de lo habitual. La mayoría sin ser solicitados. De poco sirvió ser matrona. Yo caminaba sobre un terreno insólito  de arenas movedizas cuya práctica no se parecía a la teoría. Debí escuchar menos y confiar más. Confiar en mi pareja, en mi misma y esa vocecita que decía: Si miles, millones de mujeres logran hacerlo a diario, tú también podrás. 
  • Alimentación y entorno. Recuerdo una tarde de invierno, cruzarme de acera porque un coche iba a arrancar, pensando en no inhalar los gases del motor. Un poco obsesiva, lo sé. Con la alimentación pasó algo parecido. Fui demasiado estricta dejando esos refuerzos dulces para después. Después ya no los necesitaba. Hoy sé que un poco de chocolate hubiera sido hasta beneficioso.
  • Miedos y temores que temía contar. En mi cerebro había una actividad frenética de pensamientos difíciles de conducir. Algunos luminosos, otros demasiado sombríos. Lo peor fue tener que silenciarlos por miedo a ese estúpido monstruo llamado “el qué dirán”. Me costó trabajo compartir algunas cosas con mi pareja, el ginecólogo, compañeras y amigos. Curiosamente, otras madres habían pensado lo mismo. Dichosas ideas.
  • Apariencias, molestias e incomodidades. Todo era nuevo. Todo era sorprendente. Cualquier dolor, por leve que fuera, cualquier molestia debería significar algo, ¿no? Solo representaba que estaba embarazada. Conviví con la acidez, el insomnio, el vaivén emocional con cierto estoicismo. Sin embargo los malestares propios de todos esos cambios me desconcertaban llevándome a preguntar si debía escucharlos o ignorarlos.  Encontrar ropa de premamá que me hiciera sentir bien, cómoda de acuerdo a mi estilo, no fue fácil. Tampoco  importaba mucho. Cuando me miraba  en el espejo con ese perfil de luna llena, me sentía la mujer más guapa y afortunada del mundo.

Con el tiempo aprendí a hacer frente a esa bendita normalidad. Deje de preocuparme y comencé a ocuparme de lo esencial; descansar, disfrutar del embarazo, pasear, relajarme, leer y convivir con esas cositas tan normales. Por supuesto, la habitación de mi hijo no estuvo perfecta, faltaron cosas que luego casi ni utilice, el carrito hubo que cambiarlo y un montón más de etcéteras que realmente no eran importantes.

 Aprendí que esos miedos y  temores eran más que infundados y, sobre todo, comencé a entender ese principio de incertidumbre que es la vida.  Claro que para entonces, ese aprendizaje se convirtió en  agua pasada.

Quizás mi experiencia pueda ayudaros a manejar mejor este tiempo que aunque mágico también resulta inquietante.  Manejar un embarazo, es decir, la bendita normalidad.

Cuidaros, cuídate.

http://www.scielo.org.co/pdf/pepsi/v10n2/v10n2a12.pdf

http://www.uv.mx/psicysalud/psicysalud-20-2/20-2/leticia-guarino.pdf

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12054318/

 

“¿Queda aún mucho? No, basta con atravesar aquel río de allá al fondo, con franquear aquellas verdes colinas. ¿No habremos llegado ya, por casualidad? ¿No son quizá estos árboles, estos prados, esta blanca casa lo que buscábamos? Por unos instantes da la impresión de que sí y, uno quisiera detenerse. Después se oye decir que delante es mejor, y se reanuda sin pensar el camino.

Así continúa andando en medio de una espera confiada, y los días son largos y tranquilos, el sol resplandece alto en el cielo y parece que nunca tiene ganas de caer hacia poniente.

Pero en cierto punto, casi instintivamente, uno se vuelve hacia atrás y ve que una verja se ha atrancado a sus espaldas, cerrando la vía del retorno. Entonces se siente que algo ha cambiado, el sol ya no parece inmóvil, sino que se desplaza rápidamente, ¡ay!, casi no da tiempo de mirarlo y ya se precipita hacia el límite del horizonte; uno advierte que las nubes ya no se estancan en los golfos azules del cielo, sino que huyen superponiéndose unas a otras, tanta es su prisa; uno comprende que el tiempo pasa y que el camino un día tranquilo tendrá que acabar también.»

“El desierto de los tártaros”

Dino Buzzati

Historia de un último intento. Fecundación in vitro

Autor Martes, febrero 10, 2015 0 No tags Permalink 0

 

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Hace  años una mujer con lágrimas en los ojos me contó su historia. 2011. Me conmovió tanto que al día siguiente empece este relato. Lo presenté  al concurso “Maternidad Punto y Aparte” que organizaba la Fundación FIV Recoletos y, cosas de la vida, gano el 1º premio. Para ella y todas las parejas que buscan por estos métodos un hijo, os dejo este verídico relato.

UN  ACTO  DE  AMOR

Hasta aquí he llegado. ¡Se acabo! De nuevo una noche más sin poder dormir. Eran las tres de la madrugada.  Me levante y me fui al sofá. A mi lado, como una sombra, el mismo pensamiento áspero y seco que me persigue dese hace meses: Déjalo ya Laura. ¡Déjalo ya!

En la calle no cesaba de llover. Recordé las palabras del  psicólogo diciéndonos que  una las decisiones más difíciles era decir: Basta. He ido aplazando esta decisión y me parece que el tiempo de decir basta ha llegado.

Voy camino de los cuarenta. Llevo ocho primaveras buscando ser madre. Nada. El día que me ingresaron por una hiperestimulación ovárica hubiera preferido ser  abogada, como mi marido, pero soy enfermera. Y por si fuera poco,  he trabajado toda una década en maternidad. Creo que conozco bien los avatares del comienzo de la vida.

Mi compañero dormía. En el sigilo de la noche, cogí  los diarios que escribí en esos años. Necesitaba encontrar una frase, un verbo, una  palabra que me ayudara a  decirle a mi esposo que no podía más.

Mi querido Alberto.  Lo observo en su sillón leyendo. Desde que abrimos la caja de los deseos, ha cambiado el negro azabache de su pelo. Ahora, las nieves bordean sus sienes, como diría el poeta.  También le han aparecido unas pequeñas ojeras. Antes no tenía. De todas formas tiene la mirada tan limpia y tan dulce, que nada le puede afear. ¡Cuánto le amo! Tiene una paciencia infinita conmigo. Con todos. Con todo.

Amaneció. Yo seguía en el sofá.

—Buenos días mi amor —dijo Alberto sorprendido al  verme levantada— ¿Otra pesadilla Laura?

—No —mentí— Me despertó la tormenta. No podía dormir.

—No hagas comida hoy. Pasare a recogerte sobre las  dos y comemos fuera.

—Estoy bien…… De verdad.

—Descansa y  llama a tu madre, o sal y te distraes. Cuídate…… Ya sabes, te doy un toque y bajas. Laura: Te quiero.

Cuando nos conocimos yo andaba cerca de los veintiséis y el rondaba los treinta. Nos casamos dos años después. Alberto es hijo único y le encanta los niños, como a mi. En mi infancia, mi diversión favorita era jugar a ser mama. Paradojas de la vida. En fin, recuerdo perfectamente que nos cogíamos de la mano y empezábamos a ponerles nombres a nuestros futuros bebés. Teníamos más nombres que estrellas en el cielo. Que tiempos……

Depresión y desánimo en el embarazo. Buenos días tristeza.

Autor Miércoles, octubre 29, 2014 1 Permalink 0

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He deseado este embarazo con todas mis fuerzas, debería sentirme alegre y feliz. Sin embargo me encuentro triste, decaída, aterrada sin dejar de pensar en lo que se me viene encima. A veces despierto por la noche, asustada, sin poder volver a dormirme. He perdido el apetito. Me encierro en casa sin ganas de salir. Hay días que estoy sin energía, con un cansancio raro, agotador. A punto de gritar socorro. Lo peor de todo es que soy incapaz de contarlo. No puedo decírselo a mi marido, que flota en una nube; ni a mi madre, que no cesa de cuidarme, ni a la matrona; que insiste en que asista a sus clases, ni a mis amigas que solo hablan de lo feliz que debo estar, a nadie. Me verían como un bicho raro. Qué vergüenza. De verdad, no lo entiendo. ¿Qué me pasa?

Guardé este testimonio que encontré en internet haciendo una búsqueda para preparar unas clases. Llamó mi atención porque era la primera vez que escuchaba a una embarazada hablar de sus emociones y sentimientos con tanta sinceridad.

Las bondades del método AIPAP de preparación al parto.

Autor Jueves, octubre 9, 2014 0 Permalink 0
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Centro Maternal N&M Almería. Método AIPAP de preparación al parto

 

“Pues a mi el Aipap en resumen “me dio la vida”. Es difícil de explicar en pocas palabras. No son solo beneficios físicos los que aporta este método sino también psicológicos.  Es una actividad que engancha. Para mi los miércoles se convirtieron en mi día favorito y creo que también en el de mis compañeras. Lo pasábamos genial en cada sesión. Sin darte cuenta estas realizando ejercicios que aunque parecen inocentes te dejan agotada para todo el día. Yo creo que si me ayudaron  mucho en el parto. Cuando llego el momento sabia respirar, tenia fuerza para empujar, sabia que musculo estaba trabajando en cada momento, sabia como colocar las piernas para ayudar al bebe a salir porque en las clases la matrona nos explicaba para que servia cada ejercicio. 
Se me ocurre que el parto puede ser un mix de clases aipap (aeróbico, fuerza, elasticidad y respiración), pero con una dosis extra de dolor :-D.
En resumen yo quede encantada y de hecho ir a una clase de aipap fue lo de que hizo ponerme de parto. GRACIAS!!!” M.D.M.

La mejor explicación sobre esté método son los testimonios de madres que lo han hecho. Sus palabras hablan un  lenguaje esencial,  lo práctico y lo afectivo, lo intimo y lo social. 

Consumismo innecesario en el embarazo. La feria de las vanidades

Autor Miércoles, septiembre 10, 2014 2 Permalink 0

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La valentía nunca pasa de moda.  William Thackeray

Cuando no estaba embarazada no era consciente de la cantidad de necesidades que iba a tener después, o mejor dicho, las que la sociedad me ha creado. La que habla es una joven madre agobiada por ese bombardeo continuo y consumista que no cesa de aparecer.

Por más vueltas que le doy, la conclusión es idéntica: el embarazo es un proceso normal, fisiológico que sucede en el 90% de los casos en mujeres sanas,  que han decidido ser madre. Sin embargo navegando por ese océano de web o sencillamente paseando por la calle, aparecen magos sin chistera que solucionan con su varita mágica monetaria los, al parecer,  incontables problemas a los que se enfrenta una gestante, dando la impresión de que gestar es casi sinónimo de enfermar.

La sensibilidad propia de este estado y el bombardeo publicitario han hecho que el valor de la emotividad se convierta en necesidad, palabra más suave y vaporosa que la agresiva y vulgar consumo. Y para ello que mejor que sea a través de un enfoque multidisciplinar. Es decir, empresas, particulares, profesionales y un largo etc. que ofrecen soluciones económicas y eficientes. Una singular industria que  juega con el componente emocional, sobre todo del primer embarazo.

Y me pregunto, ¿soluciones a qué? Quizás sean soluciones comerciales de quienes buscan contemplar el embarazo como un proceso patológico del que desean obtener su parte del pastel. Un embarazo no es un problema a solucionar.

Los cuidados que las mujeres recibían de sus madres, amigos, familiares y pareja, son ahora inexistentes y al parecer perjudiciales.  Las futuras madres aparecen como dependientes de legiones de expertos cuya única misión es hacer la incómoda vida de la gestante, más placentera.

Un fenómeno ya estudiado por la psicología social. John French y Bertram Raven estudiaron las relaciones de poder en la sociedad. El poder del experto. La capacidad de poder que otorga ser competente en algo, especialmente si los otros ignoran todo o parte y se manifiesta en aceptar sus directrices sin cuestionamiento alguno.

Farmacéuticos que cuidan de las embarazadas ¿Cómo? Osteópatas que poniéndote en sus manos desde antes de la gestación hasta el parto logran una armonía corporal perfecta. Podólogos que miman con esmero los sufridos y edematizados pies. Médicos estéticos  que mediante infiltraciones en la dermis de factores del crecimiento (plasma rico y pobre en plaquetas, es textual) previenen las antiestéticas estrías. Dietistas que ofrecen valiosísimos consejos de un experto en nutrición. Fisioterapeutas que ayudan a llevar mejor el embarazo y dentistas, porque solo un odontólogo puede darte medidas preventivas para reducir las bacterias de tu boca.

A todo esto se une un arsenal de productos de belleza, prevención y ropa premamá de última moda que te hará sentirte más guapa y radiante en esta etapa única de tu vida.

¿De verdad necesitas todo ese ejército de “expertos” para estar bien? Sensatez y sentido común. Dieta mediterránea, descanso, caminar y un largo etcétera de medidas sabias y saludables que todos conocemos. Pregunta a tu matrona, es el profesional más cercano y el que mejor  te puede ayudar.

Es triste que manipulen a personas que además de grandes y fuertes, hace falta grandeza y sabiduría para querer ser madres, son más vulnerables y sensibles que en cualquier otra etapa de la vida. Ser valiente también es ser poderosa e independiente  lejos de las modas.  Piensa en ello. Eres más fuerte de lo que crees.

¿Puedo hacer deporte, ejercicio físico durante el embarazo?

Autor Lunes, agosto 18, 2014 2 Permalink 0

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Esta es una de esas preguntas que os planteáis muchas de vosotras. He conocido mujeres que lo descubrieron en el embarazo quedando fascinadas de sus beneficios.

A nivel psicológico me hizo más fuerte ese pequeño reto de superación y disciplina que mantuve a partir de las doce semanas. Estoy convencida que mi embarazo y parto fueron tan magníficos gracias a las caminatas y ejercicios que hacía en casa. María (treinta y ocho años, tras el parto  de su primer hijo).

El deporte delega en el cuerpo algunas de las virtudes más fuertes del alma: la alegría, la audacia, la paciencia.” Jean Giraudoux

Y es que para hacer deporte como nadar, bicicleta estática, gimnasia suave, pilates, yoga o sencillamente andar y andar tan solo hace falta grandes dosis de voluntad. A estas alturas el binomio salud y ejercicio físico es inseparable. Se ha demostrado que las gestantes físicamente activas se encuentran en mejores condiciones y afrontan mejor su embarazo que las gestantes sedentarias. Creo que hacer ejercicio físico, deporte en el embarazo, más que un acto de superación es una necesidad.

Entre las ventajas están:

  • Disminución del dolor lumbar
  • Mejora del tono muscular
  • Mayor capacidad aeróbica
  • Mejora la circulación venosa
  • Menor duración del periodo de dilatación y del periodo expulsivo
  • Mejora la calidad del sueño
  • Aumenta la percepción de autoeficacia, energía y optimismo
  • A nivel del bebé se habla de un aumento de la madurez cerebral debido a la exposición a estímulos vibratorios y auditivos que proporciona el ejercicio lúdico

Se puede practicar un ejercicio regular, prudente, suave y progresivo si se desea obtener sus beneficios.  Hay que tener presente que la tolerancia al ejercicio, el ritmo y la duración están determinados por el nivel de entrenamiento que tuvieses antes del embarazo. Y por supuesto, ser precavida respecto al ejercicio irregular o aislado, ya que puede provocar molestias o lesiones musculares.

La intensidad deseable del ejercicio es incierta. El sentido común en cuanto al esfuerzo tolerable y el cansancio, son los que marcan el límite autoimpuesto por ti misma.

Lo más esencial es sentirte segura cuando lo estás realizando. Escuchar tu cuerpo y disfrutar de lo que haces.  Hedonismo y sensatez, como cualquier tarea en la vida. Carácter, cordura, confianza y cierta dosis de prudencia, nada más.

Recomendaciones:

  • Los ejercicios regulares, tres veces por semana, son preferibles a los ejercicios esporádicos
  • Evitar la extenuación tras el mismo
  • Cuidar la alimentación con alimentos sanos. Tomar abundantes líquidos antes y después del entrenamiento
  • Evitar movimientos bruscos y de rebote
  • Evitar participar en actividades competitivas
  • Evitar sobrecalentamientos

En definitiva, camina y muévete igual que la vida que llevas dentro. Te sentirás mejor, te sentirás más capaz.

Aquí os dejo un pequeño texto  de Robert Walser,  un escritor que hizo de los paseos su seña de identidad.  ¡Adelante!

http://zl.elsevier.es/es/revista/revista-andaluza-medicina-deporte-284/prescripcion-ejercicio-fisico-durante-embarazo-13150922-revision-2010?b

 

“Hacía buen tiempo y al caminar tuvo la sensación de que todas las cosas lo besaban. Las tiernas hojitas le parecían volar a su encuentro como un enjambre acariciador y policromo. Los transeúntes, gente normal y corriente, parecían tan hermosos que uno sentía ganas de echárseles al cuello. Feliz, paseaba su mirada por todos los jardines y el cielo abierto. ¡Qué pureza y hermosura de esas nubes blancas, frescas! ¡Y aquel azul intenso y tierno!”

El Ayudante. Robert Walser.

 

 

Beneficios del agua del mar. El mar, la mar

Autor Lunes, julio 14, 2014 2 Permalink 0

 Beneficios agua de mar para embarazadasReconozcámoslo, a todos nos atrae el mar. Esa luminosidad mágica, ese misterio de la vida en su interior, esa clama, esa bondad. Es como una gestación intima de la tierra. Incluso cuando lo miramos con aire romántico, nostálgico sigue oliendo a eternidad. Hoy quiero hablar sobre la eficacia de caminar por la orilla del mar en el embarazo.

Los beneficios del mar son inmensos. Su estructura es muy similar al plasma humano, al líquido amniótico. Desde hace más de dos mil años ya se hablaba de sus virtudes.  Gracias a ella, se han curado enfermedades, abatido tristezas, alegrado el cuerpo y alma de millones de personas. No solo a nivel local, talasoterapia; del griego Thalasso (Mar) y Therapeia (Terapia); si no también ingiriéndola en forma isotónica como nutriente celular y alcalino.

Recuerdo a una embarazada, Lucia, contándome cómo iba todas las mañanas temprano a pasear descalza por la orilla. Logró disminuir totalmente los edemas de sus piernas logrando sentirse con más energía el resto del día. Si algún día no pudo ir, su cuerpo lo notaba.

Un paseo descalza junto a la orilla estimula las terminaciones nerviosas de las plantas de los pies, una terapia milenaria china llamada reflexoterapia podal, que consiste en masajear la planta de los pies y sus zonas donde se reflejan  los órganos internos. Como veis, infinitos beneficios.

Ventajas:

  • Mejora del retorno venoso y linfático
  • Propicia un estado de paz y relajación al modificar los patrones de ondas cerebrales ante el sonido del mar
  • Aumento y equilibrio de los niveles de serotonina, la hormona del bienestar, debido a los iones negativos saludables que desprende la brisa marina
  • Mejora de procesos  dermatológicos como psoriasis, dermatitis y otros
  • Mejora la tonicidad y elasticidad de la piel

Según el Doctor Samaniego, jefe de servicio de la unidad de Angiología y Cirugía Vascular de Guipúzcoa, “Cuando una persona pisa al andar, la compresión que se realiza de la planta del pie impulsa la sangre venosa hacia arriba, en su retorno al corazón. Al andar por la arena mojada, en la orilla del mar, la planta entra en contacto completamente con la superficie del suelo, con lo que la sangre es impulsada de una manera óptima hacia arriba, favoreciendo el retorno de la circulación venosa” Además insiste en la conveniencia de caminar sobre el agua fría.

“La acción del frío sobre las venas actúa sobre los anillos musculares de estos vasos, contrayéndolos, por lo que esta acción vasoconstrictora reduce el calibre del vaso sanguíneo, aumentando de esta manera lo que llamamos el tono venoso. Todo ello se traduce en que la sangre venosa fluye con más facilidad hacia el corazón en su camino hacia arriba en contra de la gravedad”

Resumiendo, una maravilla.

En esta época de estío que propicia la lectura, os dejo un texto de esta escritora irlandesa, Iris Murdoch que hizo de este libro “El Mar, el mar” un clásico de la literatura.

El mar que se extiende ante mí mientras escribo, más que destellar, resplandece bajo el suave sol de mayo. Con el cambio de marea, se recuesta calladamente contra la tierra, casi sin huella de ondas ni espuma. Próximo al horizonte es de un púrpura suntuoso, marcado por líneas irregulares de verde esmeralda. En el horizonte es índigo. Cerca de la playa, donde la visión se da enmarcada por amontonamientos de desiguales rocas amarillas, hay una franja de verde más pálido, helado y puro, menos radiante y sin embargo opaco, no transparente. Estamos en el norte, y la luz brillante del sol no puede penetrar en el mar. Allí donde el agua golpea suavemente sobre las rocas sigue siendo una superficie de color, como una piel. El cielo sin nubes es muy pálido en el horizonte índigo, que le pone un leve trazo de plata. Su azul se intensifica y vibra hacia el cenit. Pero el cielo parece frío, hasta el sol parece frío. Iris Murdoch

 

 Carta de una embarazada a amigos y familiares. Redes sociales

Autor Martes, junio 10, 2014 2 Permalink 0

 

 Embarazo época de cambios, cambios psicológicos en el embarazoSe acerca el tercer trimestre, se acerca el tiempo final y, tengo miedo. Antes de que el cansancio me abrace y el temor me haga más vulnerable aún, quiero pediros unas cositas:

Decirme que estoy guapa, incluso aunque no lo penséis y me veáis patosa, cambiada,  hecha un tonel. Sed encantadores y decírmelo. En estos momentos, adoro esas mentiras y, las necesito como agua de mayo.

Estoy tranquila y un poco asustada, comprenderme. Una dulce agitación sube y baja por mi vientre, por mi cabeza. Me siento alegre y nostálgica a la vez. Titubeo. Hay tanto que os quisiera decir, que no se por donde empezar. Os necesito aunque parezca que os rechazo.

No  llenéis mi cabeza de imágenes dulzonas de falsas expectativas, de ilusiones vanas. Aunque me paso los días soñando con mi bebé,  camino sobre la tierra. Mimarme sin excesivas concesiones. Necesito sentirme fuerte, independiente, vital. Repetirme  de vez en cuando que estáis seguros que seré una buena madre, una gran madre.

A pesar de mis ojeras, cara de cansancio y manchas de la piel quiero que me digáis que estoy radiante, guapísima, súper atractiva. Prefería no escuchar de vuestros labios eso de; deberías aprovechar para salir, ir al cine, viajar, vivir…todo. No me voy a enclaustrar. Pienso hacer todo eso y mucho más cuando nazca mi hijo.

Por favor no me contéis  historias de espantos, ni habléis  de finales tristes, ni partos desgarradores,  ni nada que suene a  pesimismo. Quiero ser optimista.   

Respetar mi decisión de querer vivir un parto natural, en principio, sin reprochar mi opción. Aunque en el fondo, montones de  dudas aún flotan sobre mi cabeza respecto a ponerme o no anestesia  epidural. Llenar mis días de palabras alentadoras. Mostrar una infinita paciencia conmigo. Hay días que ni yo misma me entiendo. Saber que a vuestro lado las preocupaciones se vuelven pequeñas y yo un poco más valiente. 

Apoyarme en mis decisiones aunque no las compartáis. Quiero dar lactancia materna a mi hijo por encima de todo pero, si las cosas no salen bien, por favor evitar la palabra  fracaso.

Ofrecerme vuestra compañía como el mejor de los regalos, el placer sencillo y vital de la  amistad. Vuestro tiempo, vuestra cercanía  es lo más valioso que me podéis regalar.

Y si en algún momento algún gesto mío os duele, por favor perdonármelo. Este vaivén emocional de hormonas, ideas y sentimientos me tienen algunos días al borde de una ataque de nervios. Saber que os quiero, sois todo mi universo. 

Las redes sociales son el mejor soporte emocional que puede tener una embarazada. Sentir que formas parte de una familia, un grupo de amigas o un colectivo profesional refuerza los sentimientos de cohesión social y autoestima. Y es que las relaciones sociales nos hacen fuertes y nos ayudan a mantener un sano equilibrio mental. Cierto. Quizás por eso, esta carta ficticia que perfectamente podía haber escrito yo hace años, se centra en el apoyo y en el afecto. Se ha demostrado que el apoyo emocional es la forma más poderosa y eficaz de apoyo que se puede dar a alguien en una situación de  estrés, incertidumbre  y cambio de roles. El embarazo, el gran cambio.

  1.  http://www.eduardpunset.es/wp-content/uploads/2010/08/semanal20100829.pdf
  1. https://birthpsychology.com/journals/volume-24-issue-3/maternity-social-support#.U5H75vl_vT8