Contador de contracciones. Parto

Autor Miércoles, septiembre 2, 2015 0 No tags Permalink 0

 

Contar-contracciones-parto-

La inteligencia y el sentido común se abren paso con pocos artificios” Goethe

¿Es útil un contador de contracciones?

Hace unas semanas llamaron a las 3 de la madrugada de una habitación. Era Andrea, ingresada por pródromos. Notaba las contracciones más fuertes y quería que la reconociera para saber si estaba de parto.

Recuerdo que el marido, todo orgulloso, me mostró el móvil en el cual podía verse la frecuencia, duración e intensidad de las contracciones.

Me senté junto a ella y puse mi mano sobre su abdomen mientras charlábamos sobre lactancia. A los ocho minutos, apareció una breve contracción de mediana intensidad. Seis minutos después una más, corta y efímera hizo acto de aparición como una golondrina en un cielo de primavera. Recuerdo el rostro perplejo del compañero mirando el móvil una y otra vez. No me lo puedo creer, dijo, ¡aquí están registradas y han sido cada cinco minutos y duraban cuarenta segundos! Increíble.

Al día siguiente le dieron el alta y volvió de parto tres días después. Es la historia interminable de la fase latente. 

 Cuando salió esta aplicación y otras parecidas,  pensé que podría ser de cierta utilidad para las parejas, madres primerizas, que andan confundidas con el inicio del parto. Hoy, creo que provoca más ansiedad que confianza. A corto plazo su eficacia se pierde en el intento de registrarlo todo y llevar un exhaustivo control de lo que a veces, es incontrolable.  Estar pendiente del cuándo y cómo conlleva más ansiedad que confianza.

Resulta más útil desconectar y dejarse llevar. No obsesionarse con el tiempo, la frecuencia, la duración y esos parámetros que no precisan medición.

La mayoría de mujeres que acuden de parto refieren que días anteriores notaron salvas de contracciones que igual que llegaron se fueron, como aves en invierno. No le prestaron atención  hasta  que notaron  las contracciones más seguidas y más molestas al margen de la frecuencia exacta de aparición. La mujer sabe cuando ir al hospital

En la fase prodrómica, se recomienda distracción y relajación. Es una fase que puede durar días, horas e incluso semanas. Puede presentarse de forma continua o intermitente. Dicha fase conlleva cierto estrés y si a ello añadimos el estrés de anotar, controlar, cuantificar esas contracciones, es fácil aumentar la ansiedad. Más que preocuparnos, debemos ocuparnos. Ocuparnos de manejar ese tiempo de incertidumbre. ¿Cómo? Realizando alguna tarea, caminar, bañarse, pasear u otra actividad suave como cocinar u ordenar. Cualquier cosa que mantenga tu mente ocupada. El tiempo dirá si esas contracciones aumentan en intensidad o desaparecen. Lo sabrás, aunque no le prestes atención.

Hace años, recuerdo a un futuro padre muy preocupado, mostrándome un folio con una tabla donde había anotado hora de comienzo, duración y finalización. Por las dos caras. La mujer acostada y él a su lado con el reloj y el bolígrafo en la mano. Se hallaba en fase prodrómica, doce horas más tarde, comenzaba el parto.

En internet he encontrado un tipo de información realmente estresante. Juzgar vosotras mismas.

“Puedes usar un cronómetro, un reloj, o una herramienta virtual de conteo para tener registro de la frecuencia y duración de tus contracciones. Utiliza un temporizador preciso, en lugar de un reloj digital sin segundos. Debido que las contracciones a menudo durarán menos de un minuto, es importante que puedas contar hasta los segundos.

Haz una gráfica para ayudarte a registrar tu información. Crea una columna titulada “Contracciones”, otra titulada “Inicio de conteo” y una tercera llamada “Fin de conteo”. Incluye una cuarta columna llamada “Duración” para contar cuánto duran las contracciones, y una quinta columna llamada “Tiempo entre contracciones” para calcular la cantidad de tiempo transcurrido entre el inicio de una contracción y otra.”

Estoy convencida que no precisas una gráfica de cinco columnas para saber cuándo acudir al hospital o cuando llamar a la matrona.

Preguntar a vuestras madres y abuelas, os serán de ayuda. Escuchar vuestro cuerpo, confiar  en vosotras.

http://experimentalwifery.com/2015/01/07/how-to-survive-prodromal-labor/

La galera sombría

Si deseas que pronto de tus mares se aleje
la galera sombría que te trae las penas,
ten paciencia y aguarda: la paciencia es el eje
moral y el gran secreto de las almas serenas.
La paciencia hizo el mundo, lo rige la paciencia;
el arte es una larga paciencia (¿y el amor?). . .
La santidad más alta, la más profunda ciencia,
de una maravillosa paciencia son la flor.
Sé paciente y aguarda que fulgure tu día.
¿Sabes tú si las perlas de la santa alegría
con que sueñas, anidan en las heces del vino?
Bebe, pues, todo el cáliz… No hay bonanza tardía,
ni existencia que acabe sin cumplir su destino.

Amado Nervo

No Comments Yet.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *