Portada_Parto_Clara

  •  http://www.amazon.es/El-Parto-Clara-Pepa-Calero-ebook/dp/B00Q6YM6ZQ

  “El anhelo de sus palabras contrastaba con una impotente realidad que no podía cambiar. Temía que sus deseos, su plan de parto, no se respetarán y la convencieran, tal y como sucedió con algunas  amigas. La sensatez brotaba de sus labios como el vaho en un día helado. Habló de autoeficacia, fortaleza interior, autodominio, coraje y sobre todo generosidad hacia el pequeño ser. Importa la forma como vienes al mundo, dijo, y añadió: si crees que puedes, podrás.”  

Hola, este es  un fragmento de mi primera novela en papel “El parto de Clara”. Una novela que habla de la experiencia emocional  de una mujer durante su embarazo y, sobre todo, durante su parto. En ella se cuentan detalladamente todas las fases del parto, desde los pródromos y sus dudas sobre la decisión de acudir o esperar para ir al hospital, hasta de la desconcertante e intensa fase  de expulsivo.

Hace unos meses estuvo en Amazon con el nombre de “Rompiendo Aguas” pero un problema con el Registro de la Propiedad Intelectual  me obligo a rebautizarla de nuevo.

 

Actualmente se puede encontrar en:

En Almería,( Librerías Picasso, Nobel, Zebras y Bibabuk)

En  Orihuela (Alicante) Libreria Codex

En Granada, Librerías Picasso y Babel

En la Feria del Libro de Madrid 2015,  caseta nº 14

También  se puede  comprar directamente en la web de la editorial, El desván de la Memoria o mediante PayPal:

  • http://www.eldesvandelamemoria.com/index.php/es/40-libros/111-el-parto-de-clara

Un porcentaje del precio ira destinado a la campaña Stand Up for African Mothers AMREF Flying Doctors  GetAttachmenty su programa de formación de matronas  en África Subsahariana.

SINOPSIS: Clara, la narradora y protagonista de esta historia, es una mujer cercana a los cuarenta, que desea tener un hijo. Tras varias fecundaciones in vitro queda embarazada espontáneamente. Hija única,  muy protegida, mantiene una  tensa relación con su madre, viuda. Ante la llegada del bebé siente que es el momento de demostrar su coraje y tenacidad. Para ello ha escrito un plan de parto donde relata su rechazo a la anestesia epidural. A pesar de la oposición de su madre, amigas y su marido Lucas.

El día del parto, sus creencias, sus ideas, su sueño se viene abajo ante el dolor de las contracciones y el entorno que le rodea.

Aquí os dejo algunos fragmentos de esta historia:

“Mis expectativas se habían convertido en una maraña de frustraciones y desatinos que se enredaban cada vez más. Cuando cesaba la contracción, una punzante sensación de impotencia subía por mi vientre como una huida. Mis palabras eran tan reprochables como mis  preguntas. Mi insistencia en aguardar lo que parecía improbable provocaba en el personal que me atendía una actitud desconfiada. Esperar… ¿Hasta cuándo?

La frecuencia de las contracciones había disminuido mientras mi ansiedad iba en aumento. Mi pareja se inquietaba. Yo no entendía nada y ellos, los profesionales, parecían saberlo todo, absolutamente todo”

“Qué pobre me vi allí encamada, tan vulnerable y aturdida. Nunca me había sentido tan frágil como en ese momento, sola, sobre la cama de un hospital. Me observo a mí misma con un poco de lástima y una gran dosis de condescendencia. Crecía un desaliento en mí que se extendía desde la punta de los pies hasta mi cabeza. ¡Si hasta los hombros me dolían!”

“Lo miré como quien mira a un extraño. Él no podía comprenderme. En ese instante   supe que mis creencias se habían descarriado. De uno de los cajones sobresale la madera parcheada bajo la fina lámina blanca. En el último cajón, un trozo de venda amarillenta hace las veces de un improvisado tirador. Yo luchaba contra el deseo de sucumbir. No podía, me sentía demasiado débil o demasiado cobarde para seguir con esa idea. Pensé en mi gente, en mi familia, en mis amigas. No quería defraudarlos. A pesar del tiempo que me llevó defender mi idea, de soportar que me tacharan de intransigente, obstinada, no podía claudicar. En serio, me dije: ¿de verdad me importa lo que piensen los demás?”

“Es difícil encontrar sentido al dolor cuando estás dentro y toda tú eres un quejido; fisiológico como dicen, pero un quejido, por muy afable que sea. Acostumbrada a interpretar la existencia desde el pensamiento a través de la literatura, no contaba con el sentimiento y el desgarro de un cuerpo que identifico como parte indisoluble de mí. Vila Matas lo expresa genialmente en su Mal de Montano: “La literatura me ha permitido siempre comprender la vida. Pero precisamente por ello, me deja fuera de ella”.

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