Creatividad y embarazo. Body painting, belly art.

Autor Miércoles, octubre 28, 2015 0 Permalink 0

Creatividad y embarazo. Body painting, belly art.

El embarazo es tiempo de creatividad y reflexión, lo sabemos todas las madres. A raíz de las mariposas que María Carey dibujó en su barriga gestante, desplegó la moda de pintarse el vientre con bellas creaciones. Conocido como body painting o belly art, esta tendencia está arrasando entre las futuras madres. Una forma de innovar, crear nuevos espacios juntos donde el centro de todo seas tú y el bebé.

Y es que los humanos somos creativos por naturaleza. Creatividad es sinónimo de descubrir e inventar. Nos permite expresarnos, relacionarnos, evolucionar y un largo etc.

“La creatividad no se produce dentro de la cabeza de las personas, sino en la interacción entre los pensamientos de una persona y un contexto sociocultural Mihály Csíkszentmihályi

Lo bueno de ello es que esta actividad creativa puede ser un momento entrañable a nivel familiar. Dejar que tu pareja con sus manos temblorosas, ilusionadas, tiernamente poderosas, fuertes, coloree el envoltorio vivo de ese ser que crece dentro es enternecedor.

Incluso los garabatos tiernos y decididos de tus hijos sobre la barriga donde crece el hermanito es una sensación doblemente intensa como madre. El día que sean adultos y contemplen esas fotos seguro que se emocionarán.

El filósofo José Antonio Marina afirma que crear es inventar posibilidades. Cierto. Hoy sabemos que entre los rasgos comunes que comparten las personas creativas están: cierta tendencia al riesgo, inconformismo, independencia de juicio y tolerancia a la ambigüedad. Rasgos que comparten todas las madres. ¿Estáis de acuerdo?

Los creativos suelen ser trabajadores y constantes. Poseen una alta motivación intrínseca o interna, un auténtico motor imparable, como el viento de una cometa. De nuevo,  rasgos que comparten todas las madres.

Body painting, un gesto divertido, osado, inteligentemente pueril, sin otro objetivo que celebrar la vida, disfrutar el instante y provocar más de una sonrisa. ¿Se puede pedir algo más? Incluso en momentos de desánimo puede ser un recurso saludable, ameno y relajante.

«Cuando una persona está ocupada en una actividad que capta y retiene su atención sin esfuerzo, su cerebro se “tranquiliza” en el sentido que produce una disminución de la excitación cortical.» Csikszentmihalyi (2003).

Hace años no se conocía esta técnica, este entretenimiento. No hacía falta. Nuestras madres y abuelas eran personas muy creativas. Creaban patucos, rebequitas, vestiditos, gorritos, colchas, manoplas  y un sinfín de cositas en ese tiempo de espera. Solo necesitaban agujas, constancia y esa especial motivación de hacer algo con sus manos. Los temas son tan diversos como la vida. Naturaleza, animales, dibujos infantiles, frases, nombres, símbolos y todo un abanico de posibilidades.

El doctor y profesor de psicología, Mihály Csíkszentmihályi , experto en creatividad, felicidad, bienestar subjetivo y diversión, ha escrito sobre ello. “La creatividad es el resultado de la interacción de un sistema compuesto por tres elementos: una cultura que contiene reglas simbólicas, una persona que aporta novedad al campo simbólico, y un ámbito de expertos que reconocen y validan la innovación. Los tres subsistemas son necesarios para que tenga lugar una idea, producto o descubrimiento creativo.”

“Si aprendemos a ser creativos en el campo de lo cotidiano puede que no cambiemos el modo en que las generaciones futuras vean el mundo, pero cambiaremos la forma en que lo experimentamos (Csikszentmihalyi, 1996)”.

Anímate, tienes un lienzo viviente en espera de ser pintado. Disfruta, relájate y hazlo eterno. Una fotografía que vale la pena crear.

 

http://lamenteesmaravillosa.com/mihaly-csikszentmihalyi-entre-creatividad-investigaciones-y-flow/

http://revistas.ucm.es/index.php/ARIS/article/view/ARIS0505110063A/5808

 

Sheila Kitzinger, escritora y antropóloga del nacimiento

Autor Miércoles, noviembre 12, 2014 0 Permalink 0

Sheilatoday_2374157c” Nuestra manera de dar a luz es una cuestión política. Tiene que ver con el derecho que tiene toda mujer de dar a luz libremente y en un entorno amoroso. Mucho de lo que experimentamos como autocrático, impersonal y degradante en el cuidado de la salud de las mujeres en general y en el control social de nuestros cuerpos, está cristalizado en el sistema de tratamiento de la maternidad.”

Conocí esta autora a través del libro “Embarazo y Parto” una edición de 1982  que compré en Valencia mientras estudiaba matrona. Me llamó la atención porque era la primera vez que escuchaba hablar de los aspectos emocionales del ser madre. Las palabras que yo encontraba escritas en cursiva de mujeres, me desconcertaron  por su contundente  sinceridad.  La novedad hecha latido.  Decenas de testimonios alegres,  tristes, desgarradores,  entusiastas,  apagados,  lacerantes, ilusionados llenaban de colorido aquellas 350 páginas en blanco y negro. Desde la gestación hasta las primeras semanas posparto. ¡Me encantó!

Doris Lessing, la escritora que narró su controvertida maternidad

 

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Contra la maternidad, la  literatura, rezaba el titular de un artículo sobre esta mujer, nobel de literatura 2007. Descubrí a esta escritora cuando contaba treinta y pocos años y mis hijos eran pequeños. Aún tengo párrafos subrayados que hablan de la maternidad y las contradicciones de la misma. Por entonces yo era una idealista convencida, que sublimaba el hecho de ser madre en aras de la más alta realización personal.

Me sorprendió leer el testimonio de esta mujer en su vida cotidiana, sus conflictos en el trabajo, el sexo, la política y sobre todo su controvertido instinto de madre.

“La personalidad maternal me llegó más tarde, con mi tercer hijo. En mi primer matrimonio la vida era completamente previsible, lo que comías, todo lo que hacías y yo pase por todo aquello como si se tratara de representar un papel en una obra de teatro que, en la realidad, odiaba amargamente”.

Esta creadora reflejó  en su obra  sus experiencias y sus contradicciones como madre. A los 36 años abandonó a su marido y sus dos hijos mayores en Sudáfrica y marchó con el pequeño hacia Inglaterra.  Lo contaba  sin reparos en todas las entrevistas. Tuvo que ser difícil y tremendamente inevitable. Seguro. Una necesidad existencial imprescindible para su supervivencia emocional que la mantuvo a salvo de sus propios demonios. Una lucha que se refleja en su obra, cargada de madres e hijas, rechazos y afectos mudos, encuentros y desencuentros.

Era una mujer rebelde, vitalista de ojos verdes y genio endiablado que hablaba con coherencia y lucidez. Sus personajes, eminentemente femeninos, retratan la vida y las luchas de las mujeres de su generación. Personas frustradas por no poder desempeñar un papel relevante en la sociedad por su condición de mujer. Como su madre, a la que describía como una mujer dominante y  fracasada de la que intentó escapar de su sombra durante toda su vida. Una figura hostil que fue modificando a lo largo de sus novelas para transformarla en una madre compresiva capaz de satisfacer las necesidades afectivas de una hija.

“Mi madre llegaba a toda prisa de la granja para decirme que era una irresponsable por tener otro hijo tan pronto, yo me defendía diciendo. ‘¿Por qué una mujer fuerte no puede tener dos bebés seguidos, todas las negras los tienen, o no?’. ‘Oh cariño…’. Y se largaba a quejársele a mi padre (…)”.

En sus entrevistas y libros su voz es apasionada y honesta. Una voz sincera sobre los hijos, ese sentimiento de querer y no querer que la embargara durante toda su vida en la tela de araña de la maternidad.

Su libro de memorias Dentro de mí retrata escenas del hospital donde tuvo a sus hijos, el contacto con el personal y las costumbres de antaño, un valioso testimonio escrito con una lucidez y elegancia sin igual. Aquí os dejo un retazo de sus memorias.

Mi segundo parto no fue lo que esperaba. Hago este apunte por esa afirmación de que lo que determina el transcurso del parto es la actitud mental. Mi primer parto o lying-in (“reposo en casa”, como solía llamarse antiguamente al parto, y con bastante acierto, pues debías guardar reposo durante semanas) lo abordé tranquilamente, sin esperar dolor, o dificultades, dada mi joven y arrogante salud. De nuevo la Primera Dama de la Clínica de Maternidad, la estúpida enfermera autoritaria, esas joviales enfermeras que se aseguran de que las madres y los bebés se vean lo menos posible.

 Llegué, como la primera vez, por la noche, tras reconocer los dolores que eran diferentes a otras punzadas, retortijones, sensaciones, presiones del final del embarazo, y por la inconfundible oleada de energía de la que te provee atentamente la Madre Naturaleza. Sola, iba y venía por la habitación, después de haber sido bañada y, por supuesto, afeitada. Como de costumbre, la clínica ya no daba más de sí. “Tú sé buena chica”, gritaban las enfermeras, asomando sus cabezas sonrientes por la puerta.

Yo quería estar sola. Paseé, paseé toda la noche, dando vueltas y vueltas, fui a ver a los bebés que al principio todavía dormían, pero después los evité cuando empezaron a dar gritos, dos horas antes de la hora de comer. Miré las estrellas por la ventana. Me preguntaba cómo lo estaría llevando Frank con John. Después, a las diez de la mañana, unas punzadas aguadas, entraron el doctor y las enfermeras, y el bebé nació al cabo de media hora. Todavía esperaba que comenzara el parto. Me había dolido muy poco antes del cloroformo. Me enseñaron una niña menuda, más pequeña que su hermano, y al mismo tiempo hecha evidentemente de algo diferente, una cosita hermosa lista para ser abrazada y mecida. Pero: “Pronto acabará con tu paciencia”. “Por favor, enfermera, no te la lleves”. Oh, ya, pues entonces sólo un minuto. Los diminutos labios se aferraron al pezón, de nuevo el milagro, la vida que sabe exactamente lo que tú sabes. La enfermera está de pie frente a ti, con el ceño fruncido. “Todavía no tienes leche, ¿sabes? Mañana te bajará”.

El talento de las madres

 

inteligencia talento madres “Tener talento es tener fe en uno mismo, en las propias fuerzas”  Maksim  Gorki

 Hace años salió en la prensa una noticia que me encantó. Una mujer interpuso una demanda a una empresa por no aceptar en su currículum  como mérito personal el ser madre. Durante cuatro años, esta profesional, no recuerdo bien su especialidad, tuvo dos hijos y se dedicó en cuerpo y alma a cuidarlos. Al reincorporarse al mercado laboral fue rechazada por su paréntesis profesional, desfase y errores en los contenidos curriculares. Por suerte, ganó la demanda y se aceptaron como méritos altamente valorables los de la maternidad.

¿Qué argumentaba esta mujer? Que al convertirse en madre y cuidar de sus hijos durante esos años había aprendido unas habilidades y unas destrezas que la hacían capaz de acometer tareas que en otro tiempo no hubiera sido capaz. Cierto, muy cierto.

Mirando atrás podemos escuchar el trajinar de nuestras madres, su práctica intensa llevando la casa, preparando la  comida, lavando y planchando ropas, atendiendo a los niños, ayudando en los deberes, limpiando, cosiendo  y una montaña de tareas que nunca parecían acabar. A eso, yo lo llamo talento, mucho talento.

Según la teoría evolutiva de Lamarck: “la función crea el órgano y la necesidad la función”.

La responsable en parte de la ejecución magistral en la adquisición de habilidades es la mielina. Una sustancia que rodea las fibras nerviosas como si se tratara de una  goma que envuelve un alambre de cobre. La práctica intensa de una habilidad, según los expertos, añade nuevas capas de mielina logrando que las acciones y pensamientos se vuelvan más veloces y precisos.

Las madres cuentan en su haber con tenacidad, autocontrol, esfuerzo, gestión de las emociones, tolerancia a la frustración, impulsan el crecimiento y habilidades de sus retoños. Y un sinfín de cosas más. José Antonio Marina lo llama “inteligencia triunfante”, una inteligencia que resuelve los problemas cotidianos y avanza con resolución.

Entre las características que definen el talento están: motivación, intereses, constancia, destrezas de comunicación, habilidad en la resolución de problemas, memoria, curiosidad, perspicacia, imaginación, humor y sensibilidad. Si todo ello lo tradujéramos al lenguaje del quehacer cotidiano de una madre, ¿qué tendríamos?; una persona altamente cualificada que gestiona una empresa que funciona las 24 horas. Un hogar.

Cuando mis hijos eran pequeños no me quedó más remedio que desarrollar todo tipo de tareas, que ni siquiera sabía que podía hacer. Nadie te prepara para ello, pero mediante aprendizaje vicario, viendo a otras madres, curiosidad, preguntando, humor, mucho, creatividad, ni os cuento, y sobre todo empeño, se aprenden y se dominan destrezas impensables. Tener a tu hijo en brazos, acunarlo y mirarlo es una fuente de  motivación imparable.

Estoy convencida que una mujer, al ser madre, desarrolla una capacidad notable que la hace altamente eficaz. Ya veis, y todo ello sin necesidad de ir a la universidad. Y es que la maternidad es algo tan grande que solo con mirar a tu hijo te sientes la persona más capaz del mundo.

A Beautiful Body Project. Nosotras que nos queremos tanto.

 

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” Integrar las experiencias y asimilarlas. Es un buen paso para asomarse a la sabiduría”.

Marcella Serrano

          “Avergonzar a las madres por no volver al estado anterior después del parto puede causar sentimientos de fracaso cuando ser madre ya es lo suficientemente difícil y cuando un gran número de nosotras ha vivido ya una vida de sentirse poco bella antes de dar a luz” Jade Bell. A Beautiful Body Project.

                   Estas son las sabias palabras de esta mujer  que un día decidió publicar en su blog retratos de su reciente maternidad posando con su hijo de cinco semanas. Su objetivo era reflexionar sobre la transformación que presenta el cuerpo tras el parto.

 Lo curioso fue la respuesta de otras madres que deseaban compartir sus particulares, gozosas, dolorosas e  inquietantes, historias. De ahí partió el proyecto de retratar en un libro vivencias e imágenes de cientos de mujeres auténticas con cuerpos reales. Creatividad.

             La autora define “A Beautiful Body Project” como “Un movimiento de mujeres que se unen para contar sus historias y celebrar sus cuerpos en constante cambio, para que las futuras generaciones de mujeres puedan vivir libres de auto-sufrimiento”.

              Desde la noche de los tiempos se ha retratado el cuerpo de la mujer a través de la mirada masculina, objeto de deseo y poder. Imágenes sexuadas. Esa lente varonil nos ha llevado a pasarnos la vida jugando a ser replicantes de cuerpos danone, publicitados en papel,  retocados, patéticos cánones de belleza que nos tiranizan y nos vuelven pequeñas.

A veces olvidamos  que lo esencial es invisible a los ojos. La maternidad transforma el cuerpo, la mente y el corazón de las mujeres por toda su eternidad. Es un orgullo, que aunque no queramos mostrar, tampoco debemos esconder. Nos aman por lo que somos, amamos a los otros por lo que son, no por el envoltorio que nos identifica, el cuerpo.

              Cuerpos bonitos, es el título del libro que se publicará este año en España o   Beautiful Body Project en otras partes del mundo.  Se dice que los enunciados dotan de sentido lo que nombran. Cierto.  Y quizás nunca un epígrafe ha mostrado con tanta sencillez la profundidad de lo que expresa.

Lulani1"A Beautiful Body Project"

Lulani1″A Beautiful Body Project”

¿Qué muestran estas instantáneas? La huella  marcada en la piel, como estelas en el cielo, que ha dejado la maternidad, la enfermedad, la adolescencia, los años. Arrugas, estrías, cicatrices, flacidez, celulitis… es decir el rastro tibio y ligero de un camino femenino sembrado de fuerza y de una  belleza particular. En resumen, las huellas de la vida.

         Porque el cuerpo femenino en estas fotografías magnifica su función. Es un cuerpo que muestra un alma. Una mirada entrañable, sincera, honesta en la que todas nos vemos reflejadas. Creo sinceramente que  este proyecto es digno de ser premiado y valorado. Por ello, quería que éste post fuera el primero del año recién nacido.

       Mi pequeño homenaje a todas las madres retratadas, a Jade, la fotógrafa y a todas las mujeres que han desnudado su piel y su alma.

 ¡Feliz Año 2014!

10 Formas Creativas de Anunciar un Embarazo

Autor Martes, diciembre 17, 2013 2 Permalink 0
“Las personas reales están repletas de seres imaginarios” Graham Greene

 Anunciar un embarazoComunicar un embarazo constituye todo un despliegue de ingenio y creatividad por parte de los futuros papás. Es curioso lo que ideamos las gentes para decir que vamos a ser padres. A veces la idea parte de la madre, la imaginativa e ilusionada mujer; otras es el padre, con su inventiva de hombre hecho un flan, el que aporta el diseño.

Lo que importa es cómo lo presentan ambos: el revuelto de ideas iniciales, la búsqueda en el desván de la memoria familiar, la invención del método, las carcajadas y risas imaginando la reacción de los abuelos, la tierna preparación de los materiales y, sobre todo, esa espera tibia, entrañable del día que darán la campanada. Toda esta canastilla de ideas y preparativos es lo más bonito y emocionante que hay. Como una especie de Ítaca pre-maternal.Estoy embarazada, formas originales de anunciar mi embarazo

A grandes rasgos, lo más frecuente suele ser:

  • Camisetas con varias  leyendas: “Amo a mi esposa embarazada”, “Yo soy un futuro papá”, “Ella lleva un hijo dentro”…
  • Fotografías de zapatitos, cunas, peleles, gorritos…
  • Vídeos grabando alguna canción famosa con texto propio referido al embarazo.
  • Regalar un osito a los abuelos con una nota: “durante nueve meses no podré ocuparme de él; mamá, papá cuento con vosotros”.
  • Juntar a la familia para hacer una fotografía de grupo y explicar que las palabras mágicas para salir guapos (en vez de la tan consabida patata)  son: “estamos embarazados”, “viene un bebé”…
  • Hacer una tarta bicolor rosa y azul y dibujar una interrogación.
  • Cocinar un pan o bizcocho con sorpresa dentro: un sonajero, un chupete…
  • Enmarcar una ecografía y regalarla a los abuelos.
  • Envolver  una cajita con papel de regalo la prueba de embarazo.
  • Fotos de los futuros papás leyendo revistas de bebés y embarazo.

Aquí os dejo un enlace con montones de ideas más para comunicar la buena nueva.  Lo mejor son los vídeos que aparecen al final, con los gritos, llantos y abrazos de los futuros abuelos. Muy buenos. Aunque están en ingles, no precisa traducción. Las emociones son un lenguaje universal. Animaros y contarme vuestra experiencia, será de utilidad para otras parejas.

http://www.huffingtonpost.es/2013/09/19/ideas-originales-para-anunciar-embarazo_n_3952748.html#slide=2928400

La Matrona como personaje literario

Autor Lunes, noviembre 18, 2013 0 Permalink 0

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“Los grandes personajes de la literatura están consumidos por la sensación de que habitan en un misterio que deben revelar con sus acciones. Lo que los define es el riesgo. Desde allí irán al fracaso, o a la gloria”.    Antonio Skarmeta

En Literatura somos inexistentes. A pesar de que los profesionales sanitarios aparecen por doquier, y que grandes autores como E. Hemingway o M. Ondaatje han escrito obras protagonizadas por enfermeras, las matronas brillan por su ausencia.

Curiosamente, en el mundo de las letras los estereotipos femeninos abundan como flores en el campo. Sufridas princesas, madres abnegadas, doctoras incansables, abogadas, periodistas, maestras, damas etéreas y un largo muestrario de almas fuertes y sensibles, todas ellas aparecen alejadas del universo matronil.

Mª del Mar, una joven matrona salida de nuestra escuela, reflexiona en su Facebook  sobre el tema:

<<En Enero de 1998 la revista Midwives Journal publicó un artículo de Terri Coates titulado: “Reflexiones en torno a la comadrona como personaje literario”. Tras un exhaustivo análisis, Terri se había visto obligada a concluir que las comadronas son poco menos que inexistentes en la literatura.

Y, sin embargo, el oficio de traer nuevas vidas al mundo es en sí mismo terreno abonado para el drama y el melodrama. Cada bebé es fruto del amor o la lujuria (o ambos!!!) y nace envuelto en dolor y sufrimiento, seguido de dicha o de tragedia y angustia. La comadrona asiste partos de todo tipo; se encuentra en el meollo de esa realidad, es testigo de todo. ¿Cómo se explica, entonces, que siga siendo un personaje desdibujado, oculto tras la puerta de la sala de partos?>>.

Cierto, muy cierto, compañera. A excepción del libro Llama a la comadrona de Jennifer Worth, traducido a varios idiomas, apenas hay obras en las que aparezcamos, pequeñas obras en inglés o   actuales sagas fantásticas, como la Matrona Baenre.

Nuestra profesión, tan antigua como la madre tierra, ha sido mostrada por genios y artistas. Existen grabados, iconos, imágenes, esculturas, mosaicos y obras de artes de miles de años de antigüedad que inmortalizan nuestro oficio.  Sin embargo, a pesar de nuestra visibilidad en el arte, seguimos ocultas entre las palabras que conforman la literatura, los libros. No llenamos páginas de novelas, ni reposamos en los estantes de las bibliotecas, ni coloreamos los expositores de las librerías. ¿Por qué? Sinceramente, no lo sé.

Mientras llega el tiempo de surgir entre letras, espero. Espero que algún día nuestros cuidados, nuestras caídas, nuestros ascensos, nuestra poesía, aparezcan reflejados entre párrafos, prosa, latidos y versos.